Hacia un modelo integral de la educación superior

La educación superior pública enfrenta una encrucijada histórica que demanda transitar, de forma decidida, desde un modelo de certificación del conocimiento hacia una educación integral y sostenible que visibilice con fuerza su aporte a lo público. Nuestra misión trasciende a dar exclusivamente una educación para obtener una profesión sino a la formación de una nueva generación de individuos soberanos, capaces de alcanzar su autodeterminación mediante el desarrollo de una inteligencia social y sistémica que tenga como ejes rectores la ética y el compromiso con los actores claves de su comunidad.

Proponemos una educación que cultive la curiosidad crítica, formando ciudadanas y ciudadanos que se interesen no solo por su bienestar personal, sino también por impulsar la construcción de una sociedad más justa y solidaria, bajo una economía centrada en el cuidado responsable de y entre las personas, y el resguardo de la naturaleza. Dichos desafíos contravienen el paradigma dominante de reducir todo ámbito de la vida a una lógica individualista donde las personas son antes consumidores que ciudadanas y ciudadanos.

Esta visión responde a tensiones que actualmente afectan a la Educación Superior. Ante el impacto de la Inteligencia Artificial, el deterioro de capacidades de comprensión y el uso indiscriminado de redes sociales comienzan a mostrar signos de deterioro cognitivo global. Nuestra propuesta impulsa competencias críticas y sistémicas que rescaten la inteligencia social humana que se apoye en la artificial, y que sea sustentada en un diseño intencionado de la construcción del conocimiento sostenible, la cultura, el comportamiento responsable y ético que debe ser el sello en la formación de nuestros y nuestras estudiantes en todos los niveles formativos. Impulsaremos una producción de conocimiento que fortalezca la ciencia fundamental y aliente el diálogo de saberes, despejando las barreras administrativas que limitan la creación, la innovación y la transferencia tecnológica.

La experiencia y trayectoria de nuestras y nuestros académicos son un activo clave para consolidar un núcleo de Ciencia Abierta, fortaleciendo la vinculación con la comunidad y la democratización del conocimiento, fomentando la interdisciplina, transparencia, colaboración y a reutilización del capital intelectual transformador en soluciones pertinentes para los territorios, generando así un círculo virtuoso donde la academia y el mundo público, social y productivo, se retroalimentan mutuamente y se incentiva la innovación a gran escala.

Al interior de nuestra universidad, el agotamiento de las formas de gobernanza se manifiesta en una crisis de convivencia que la estructura universitaria vigente no ha logrado superar por muchos años. Recuperar la confianza institucional requiere un cambio de paradigma en cuanto a la participación responsable y ética; no es posible continuar con esquemas excluyentes donde los estamentos no sean plenamente reconocidos. El “nuevo pacto universitario” que proponemos se basará en la resolución dialógica de conflictos y en un entorno laboral digno, fundado en el bienestar integral y cuidando la salud mental de las personas.

Tenemos la necesidad de impulsar un plan estratégico integral que no solo enfrente cada uno de los desafíos expuestos, sino que también aproveche las oportunidades existentes para posicionar a la Universidad de Santiago de Chile como un actor clave y relevante en el fortalecimiento de una universidad estatal y pública comprometida con el desarrollo nacional en su integralidad, la sostenibilidad y la valoración de la participación democrática de toda la comunidad universitaria. Al mismo tiempo, debemos impulsar decididamente la internacionalización y la presencia de la Universidad en el mundo, fortaleciendo y ampliando  redes y acuerdos internacionales estratégicos con sentido y pertenencia. 

Con base en una mirada integral, se implementará un modelo de gestión institucional de rigurosa disciplina financiera y transparencia, respondiendo a las regulaciones del Estado y a la acreditación institucional y la rendición de cuentas públicas. Tenemos el convencimiento que relevar los valores institucionales, la vocación de justicia social, el compromiso con nuestro rol como parte del Estado y la convicción de una sociedad donde todos y todas aportamos a los procesos de transformación, engrandece a nuestra Institución. Les invitamos muy cordialmente a leer cómo esta visión de universidad se plasma en la siguiente propuesta.

Visión integradora

Centrados en la excelencia y el bienestar humano armonizando nuestra misión bajo un gobierno universitario que impulse una institución dialogante y ética, innovadora y sostenible y donde su comunidad se vea representada y acogida por una institución comprometida con la calidad de vida de las personas.

Formación Universitaria: Impacto Académico

Formación integral de excelencia que comprende el aprendizaje como un proceso de cambio continuo, complejo y situado, abierto a la interdisciplina, orientado al desarrollo del pensamiento crítico, de las habilidades blandas y del compromiso de las y los actores con su proceso formativo.

Investigación y Desarrollo: Impecto en la Producción del Conocimiento

Investigación abierta de excelencia junto a la innovación multidisciplinaria y la transferencia de conocimientos para el desarrollo institucional, económico, medioambiental, social, científico y tecnológico.

Vinculación con el Medio: Impacto en la Sociedad

Gestión de vínculos bidireccionales con alianzas estratégicas interinstitucionales e intersectoriales para el desarrollo de proyectos de impacto social, visibilizando nuestro rol público y capacidades en el plano nacional e internacional.

Responsabilidad Universitaria: Impacto en la Comunidad

Establecer una gestión ética sostenible y transparente que responda a la visión universitaria basada en el bienestar laboral, la inclusión y la igualdad de género, junto con la sostenibilidad ambiental del campus universitario, fortaleciendo la participación democrática y respetando la diversidad